Pakistán vivió ayer una sangrienta jornada electoral a causa de un ataque suicida reivindicado por el grupo Estado Islámico (ISIS) que causó al menos 31 muertos y 70 heridos. El ataque se produjo en la entrada de un recinto de votación en Quetta, ciudad de la provincia de Baluchistán (suroeste del país). Unos 106 millones de electores estaban llamados a votar en un país de 207 millones de personas, para elegir a sus diputados por un mandato de 5 años y encargados de formar el nuevo gobierno federal. (AFP)
SUSCRIBITE a esta promo especial